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El
senderismo es una actividad que consiste en caminar por el
simple placer de caminar, donde el límite de tiempo
lo pones tú y donde no existe el espíritu competitivo.
Por ello, pueden realizarla personas de todas las edades y
con ella no se esfuerza de manera excesiva el cuerpo. Además
tiene la ventaja de que puedes empezar donde quieras y terminar
donde más te interese.
Aunque
lo puedas realizar por tu cuenta, antes de iniciarte en este
deporte es importante asesorarte por alguien que lo haya hecho
habitualmente o apuntarte a algún grupo que programe
este tipo de actividades, donde contarás con el consejo
de guías, no sólo para descubrir nuevas rutas,
sino también para conocer todo lo que te puedes encontrar
durante el recorrido (tipo de señalizaciones, vegetación...).
Beneficios físicos
El
senderismo aporta, sobre todo, beneficios relacionados con
el aparato cardiovascular y respiratorio, ya que al caminar
de forma constante se fortalece el corazón y aumenta
la capacidad pulmonar. También hay que sumar los beneficios
psicológicos. Una marcha relajada, contemplando simplemente
el paisaje, ayuda a acabar con el estrés de la vida
actual.
Consejos prácticos para hacer
senderismo
Elegido
el recorrido y el equipo, sólo hay que ponerse en marcha.
Es importante seguir unas recomendaciones.
1.
Deja dicho dónde vas
Una
medida de seguridad es decir con más o menos exactitud
el recorrido que vamos a realizar y la duración estimada
del trayecto. Lleva el teléfono móvil.
2.
Infórmate del recorrido
Mira
en el mapa y haz cálculos realistas por lo que se refiere
al horario. Recaba información acerca de los lugares
a visitar, costumbres, tipo de vegetación...
3.
Atento a la meteorología
Aunque
al salir el tiempo sea muy favorable, en la montaña
los cambios de tiempo son muy bruscos.
4.
Lleva el equipo adecuado.
Una
mochila, agua, comida y unas botas adecuadas son lo básico.
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