Escocia es conocida entre otras muchas cosas por la belleza
y abundancia de castillos en todo el país. Te proponemos
en este artículo una visita por los más conocidos
y te damos algunos consejos si tienes la oportunidad de
visitarlos in situ.
Dunnottar Castle
El nombre de este castillo deriva de la palabra escocesa
Dun o tir, que significa "fuerte" en las tierras
altas, las Highlands. Durante el siglo V, San Ninian construyó
una capilla en el interior del recinto.
Este castillo fue protagonista de la historia escocesa contra
la dominación inglesa, conquistado por los ingleses
en 1297 y reconquistado de nuevo por Escocia. Finalmente
pasó a ser propiedad inglesa con el rey Eduardo III.
Ettlescreig
Castle
Los habitantes cercanos a St. Cyrus cuentan fantásticas
historias sobre este castillo.
Representa unas ruinas góticas en medio de la niebla,
apartado del mundo, como si fuera el decorado perfecto para
una versión escocesa de la película del Conde
Drácula.
Glamis Castle
Lugar favorito de San Fergus, quien desde las tierras de
Irlanda pidió tener acceso a sus murallas. El Rey
Malcolm II de Escocia murió allí en 1034.
Muchas leyendas hablan de Glamis y de los secretos que encierran
sus viejos muros. Se dice que uno de los lores de Glamis,
el "Tigre", jugó una partida de cartas
con el diablo en una de las estancias del lugar y por eso
la habitación fue tapiada hace más de 300
años.
Es un escenario famoso y renombrado, ya que es el lugar
perfecto para la tragedia de "Macbeth", de Shakespeare,
y porque en él pasó parte de su niñez
la Reina Madre de Inglaterra.
Balmoral
Castle
Sin ninguna duda es el castillo más conocido del
mundo porque fue comprado por la Reina Victoria y el príncipe
Alberto en 1852. Es la residencia oficial en Escocia de
la familia real británica.
Dalhousie Castle
Este fabuloso castillo con fascinantes recuerdos de un turbulento
pasado tiene alrededor de 700 años. Su restaurante,
iluminado con antorchas, ofrece una excelente, y casi desconocida,
cocina escocesa.
Hay otros muchos castillos que no hemos nombrado. Si viajas
a Escocia es prácticamente obligado, visitar las
destilerías de whisky de Dalwinnie, Glenmorangie,
Clynelish, Ben Nevis o Talisker.