Granadajoven - Anorexia y Bulimia nerviosa
   
   
 
 

 
 
   
 


Anorexia y Bulimia nerviosa


Dos complejas enfermedades alimenticias

Cambios en el comportamiento.

 

Comportamiento Anorexia Comportamiento Bulimia
  • Comer poco y hacer dietas duras. Rituales con la comida como: contar calorías, descuartizar la comida en trozos pequeños, preparar comida para otros y no comer.
  • Miedo intenso a engordar, luchando por mantener el peso por debajo de lo normal.
  • Temor a verse obligado a comer en sociedad (fiestas, reuniones familiares...).
  • Hiperactividad (exceso de gimnasia u otros deportes).
  • Esconder el cuerpo debajo de ropa holgada.
  • Negarse a usar ropa de baño y que vean su cuerpo.
  • En ocasiones, atracones y uso de laxantes o diuréticos. Abuso de edulcorantes
  • Preocupación constante por la comida (habla de peso, calorías, dietas...).
  • Atracones, come de forma compulsiva, esconde comida.
  • Miedo a engordar.
  • Acude al lavabo después de comer.
  • Vómitos autoprovocados, abusa de laxantes o diuréticos.
  • Usa fármacos para adelgazar.
  • Realiza regímenes rigurosos y rígidos.

 

 

 

 

 

 
 
Cambios físicos visibles.  
Cambio físico en Anorexia Cambio físico en Bulimia
  • Pérdida progresiva de peso (con frecuencia sucede en un período breve).
  • Falta de menstruación o retraso en su aparición sin causa fisiológica conocida.
  • Palidez, caída del cabello, sensación de frío y dedos azulados.
  • Debilidad y mareo
  • Cambio de actitud: Cambio de carácter (irritabilidad, ira).
  • Sentimientos depresivos.
  • Inseguridad en cuanto a sus capacidades.
  • Sentimientos de culpa y autodesprecio por haber comido o por hacer ayuno.
  • Aislamiento social.
  • Modificación del carácter (depresión, sentimientos de culpa u odio a sí mismo, tristeza, sensación de descontrol...)
  • Severa autocrítica. Necesidad de recibir la aprobación de los demás respecto a su persona.
  • Cambios en la autoestima en relación al peso corporal.
  • Inflamación de las parótidas.
  • Pequeñas rupturas vasculares en la cara o bajo los ojos.
  • Irritación crónica de la garganta.
  • Fatiga y dolores musculares.
  • Inexplicable pérdida de piezas dentales.
  • Oscilaciones de peso (5 ó 10 Kg, arriba o abajo).