Granadajoven - Sesión de estudio
   
 
 
 
 

 
 
   

 

 

 

UNA SESIÓN DE ESTUDIO IDEAL

Realista, personal y flexible

Lo más fácil de las técnicas de estudio es planear la estrategia a seguir, porque normalmente todos tenemos tendencia a ser ambiciosos y proyectar un plan de estudio que luego somos incapaces de cumplir. Por eso es de vital importancia que decidamos a la hora de hacer el planning qué condiciones seremos capaces de cumplir...sinceramente.
Debes pensar que tu horario ha de ser:

- Realista: si no te gusta estudiar por la noche, no te pongas tareas nocturnas, porque sabes de sobra que las incumplirás. Lo mejor es que te pares a pensar en lo que realmente podrás llevar a cabo sin un esfuerzo enorme.

- Personal: no le pidas el horario a tu mejor amigo, porque no siempre funcionan las mismas cosas a todo el mundo. Haz tu propio horario ajustado a tus necesidades y circunstancias.

- Flexible: la rigidez no es buena, porque al final te acabarás cansando de tu propio horario y harás lo que te apetezca. Es mejor que te pongas pequeñas metas y las vayas ampliando que al revés.

- Cuenta con imprevistos: es posible que una llamada de teléfono, un acontecimiento sorpresa o cualquier otro imprevisto rompan tu rutina, asi que procura hacer un plan no demasiado ajustado y que prevea estas posibles interrupciones.

- Descansos: son indispensables para que tu mente esté abierta, ¡pero no te pases!, porque entonces te descentrarás y posiblemente habrás olvidado parte de lo que has estudiado. Un descanso bueno es de 5-10 minutos. Tiempo suficiente para despejarte, ventilar el cuarto y estirar las piernas. Más, te supondrá una pérdida notable de tiempo y esfuerzo. Ya descansarás cuando acabes la jornada que te has marcado. Y te sentirás tan satisfecho, que te habrá merecido la pena el esfuerzo.

Para que una sesión de estudio sea óptima, debes dedicar unos 60 minutos al estudio y unos 5-10 minutos al descanso.

El orden en el que debes estudiar es el siguiente:

Empieza con las asignaturas de dificultad media, puesto que si empiezas con la difíciles gastarás toda tu energía y si en cambio, arrancas con las fáciles, al final tendrás que enfrentarte con las más complicadas, y la memorización y concentración no son las mismas cuando ya se lleva un buen rato de estudio.

Sigue con las asignaturas complicadas y termina con las más sencillas o las que más te gusten, porque verás cómo estudias rápido y te animarás a terminar. Cuando acabes, te mereces un premio, asi que dedícate a tus hobbies, a escuchar música y a descansar.

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